Reflexiones inconexas acerca del “mundillo”

16 may

Advertencia: artículo extraído del blog Demasiado Violeta, escrito por Juanjo Ramírez. Lo he dejado tal cual porque me parece genial y además subscribo cada una de las ideas aquí lanzadas. Seguro que si eres del mundillo lo disfrutarás.  Enhorabuena por tus reflexiones, Juanjo.

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Aún recuerdo aquella frase que nos soltó – en un seminario – el director José Luis García Sánchez:

Yo no soy director porque sea el mejor trabajo del mundo, ni el mejor pagado. Soy director porque no sé hacer otra cosa.

Y aún me remueve el alma aquella secuencia de Ed Wood en la que Sarah Jessica Parker deja a Johnny Depp en plena fiesta de fin de r

odaje, diciéndole que tanto él como sus compañeros de oficio son unos tarados y unos perdedores que no saben vivir en el mundo real.

Y aún me viene a la memoria aquella script de La noche americana de Truffaut, que decía que ella sería capaz de dejar a un tío por un rodaje, pero nunca sería capaz de dejar un rodaje por un tío.

Y aún me resuenan las palabras de Orson Welles diciendo que para él el cine era “como una mala mujer”: Que te destroza la vida, que te arruina… Tus amigos te aconsejan que te olvides de ella, pero tú no haces caso. Tú siempre vuelves. No lo puedes evitar.

Porque flirtear con el “cine” (o con cualquier cosa que se le parezca, si es que existe) es un poco eso: Asumir que tu vida va a ser complicada, aceptar que vas a vivir en una realidad un poco distinta a la que pueblan esos que se autodenominan “gente normal”.

SUPONGO QUE somos – me incluyo en la ecuación, aunque mis flirteos con el cine han sido mucho más leves y esporádicos que los de otra gente – gente inadaptada. Vivimos rodeados de muggles, y les parecemos “gente pintoresca” hasta que pasan con nosotros en tiempo suficiente para averiguar lo coñazo que es estar con alguien que se pasa el 80% de su vida social hablando de pelis, y desmontándolas, analizándolas, volviéndolas a montar, y contando anécdotas de proyectos.

SUPONGO QUE somos eso que ahora está un poco de moda: Frikis. Pero la moda pasará, dejarán de venderse en Zara camisetas con la cara de Al Pacino y entonces seremos simplemente “raritos”.

SUPONGO QUE somos una de esas pocas profesiones que se refieren a sí mismas como “el mundillo”. Y es relativamente común esa pregunta a alguien que acabas de conocer: “¿Tú también eres del mundillo?” Como si quisieras tener claro que estás delante de otro masón, para saber en qué claves hablarle.

La gente del “mundillo” no es “nazi” con los que no lo son. Más bien al contrario. Necesitan equilibrarse con gente de fuera para oxigenarse, tener un pie en la tierra… (que tire la primera piedra todo aquél del “mundillo” que no haya tenido alguna novia – o algún novio – a quien ha atormentado a base de aburrirl@ en conversaciones de grupo que versan sobre cosas que no entiende)

En todo caso, un tarado “del mundillo” puede llegar a sentirse incómodo con la gente “normal”. Como le ocurre al tipo “de pueblo” que llega a la ciudad y no recuerda exactamente cómo comportarse.

La gente “del mundillo” no tiene los mismos horarios que la gente “normal”, ni tiene las mismas prioridades. Salir al “mundo exterior” y ver que hay otras realidades es tan exótico para la gente “del mundillo” como deben ser “los del cine” para la gente normal.

Los rodajes son una excursión por Marte, o algo así. Creo que a más de la mitad de las personas importantes de mi vida las he conocido en rodajes y en proyectos. Por supuesto que se conoce a mucha otra gente en muchos otros sitios,  pero el vínculo que se genera en los rodajes es distinto.

Un rodaje es un poco como un viaje. Un rodaje es como una guerra de andar por casa. Un rodaje es como trabajar en equipo para robar algo a lo Oceans Eleven. Y eso genera una complicidad extraña entre la gente que se conoce en semejante sarao.

Y lo cierto es que yo ODIO los rodajes. Así a priori, me dan muchísima pereza.

Pero no puedo evitar dejarme liar para alguno de cuando en cuando.

Me siento un poco como Bilbo Bolsón, que quiere quedarse tranquilo en su agujero de Bolsón Cerrado… pero de pronto un mago y unos enanos llaman a su puerta y le dicen: “Oye, que vamos a matar un dragón, ¿te apuntas?

Y a veces me he sentido también como John McClaine en La Jungla de Cristal. Él sólo quiere que le dejen caminar descalzo por la moqueta, hablar con su mujer… cosas sencillas… Pero siempre acaba dejándose liar aunque él no quiera. Los terroristas invaden en edificio y… “En fin. ¡Qué cojones! Habrá que.”

Siempre he dicho que me siento un poco así cuando me veo rodeado de mis amigos. Ellos no son McClaine: Son Espartanos de 300. Disfrutan en esa guerra. Les encanta. Se sienten cómodos ahí. Son peces respirando en el agua.

Yo no me siento tan cómodo, pero sí tengo claro que me siento muchísimo más incómodo y más “fuera de lugar” en cualquier otro ambiente.

Eso, y que… ¡la torre Nakatomi es tan bonita!

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El Preguntón: entrevista a Raquel Pereira

10 may

Hoy, en Un Escritor En Apuros, te traemos una nueva entrevista. Si anteriormente habíamos hablado con algunos profesionales que están al pie del cañón de la producción guionística cinematográfica, ahora vamos a mostrar un enfoque distinto, el de una profesora de guion cuya misión es darle sentido a la inmensa cantidad de chorradas y desvaríos con los guionistas y escritores somos capaces de poner sobre el papel. Su nombre es Raquel Pereira (Raque Mersí en la ficción), y así docente para la Escuela de Cine de Valencia Nucine durante más de cuatro años, aparte de haber trabajado por su cuenta con su productora The Smoke Seller Front, con la cual escribió, dirigió y editó un documental sobre el rock amateur en España titulado “On Tour” (2011).

Raquel Pereira

Raquel Pereira

1. Gracias tu labor como profesora de guion, por tus manos pasan (y han pasado) muchísimos guiones de jóvenes aspirantes a guionistas. A la hora de encarar su lectura, ¿hay algo que te transmita a simple vista buenas vibraciones sobre el material que estás a punto de leer? ¿De qué se trata?

 En primer lugar me fijo en la presentación, las faltas de ortografía, el formato adecuado… Porque aunque parezca que no, ayuda mucho en la lectura, de hecho es algo que no me canso de repetir, nadie leerá tu guión si no usas el formato adecuado. Son muchos los guionistas noveles que no cuidan estos detalles.

Otra cosa en la que me fijo bastante es en la capacidad de síntesis, tener una buena sinopsis que refleje el tono, la historia y presente bien a los personajes principales es un claro síntoma de haber trabajado mucho en la historia. Esta es otra de las cosas que a los guionista noveles les cuesta admitir, se enfrentan a la reducción de su historia a la mínima expresión con pánico, sienten que quedará deslucida porque no podrán transmitir el alma de su historia.

Después en la lectura de guión me fijo en lo “literario” que sea el guión, los guionistas noveles pecan de escribir de una forma excesivamente literaria. El uso de tiempos verbales inadecuados también es algo que suele darse, el guión se escribe en presente y esto tiene mucho que ver con esa querencia literaria que tenemos al principio.

2. Y ese radar tuyo, ¿se suele equivocar o todo lo contrario, la mayoría de las veces acierta?

No voy a decir que no me equivoque, habitualmente si se da alguna de estas cosas de las que he hablado podemos estar ante un buen material, un diamante en bruto, pero que, innegablemente, va a necesitar muchas horas de reescritura. El guión no es solo una idea brillante, son millones de horas de reescritura, ahí es donde hacemos que la historia tenga alma, transmita fuerza y vida.

3. ¿Hay alguna diferencia entre escribir un largometraje y un cortometraje? ¿Cuáles, según tú?

Ambos son formatos cinematográficos, pero a día de hoy depende qué tipo de largo y qué tipo de corto estamos haciendo variarán.

Para mí es muy importante tener en cuenta el tiempo, no es lo mismo escribir una historia en 5 minutos que para 90, pese a que siempre vamos a tener un planteamiento, nudo y desenlace, de la longitud del metraje va a depender esa estructura de nudos, puntos de giro, etc.

Es algo parecido a actuar para teatro y para cine, mientras que el teatro requiere una interpretación explosiva, es decir, hacia fuera, el cine requiere casi siempre lo contrario, si no la sobreactuación destrozará la peli, pues aquí ocurre un poco lo mismo, el corto es un formato absolutamente independiente, más libre, ideal para experimentar y el largo requiere una mayor estructura que vaya tejiendo y dosificando la información. Un guionista es un dosificador de información, cuanto más larga sea la historia, más compleja será su estructura y mejor dosificador tendrá que ser.

4. ¿Qué errores cometen con más frecuencia los guionistas noveles?

Como he comentado a menudo no se usa bien el formato de guión y se escriben guiones con una perspectiva muy literaria, en tiempos verbales que no corresponden.

Por otro lado a veces descuidan la creación de personajes, no profundizan demasiado en ellos y muy habitualmente fallan los diálogos, no se utilizan las voces de los personajes, los diálogos de unos y otros apenas tienen matices diferentes, este es uno de las grandes carencias de los guionistas noveles, deben escuchar a sus personajes, buscar referencias en el mundo real de cómo hablaría su personaje.

Por otro lado también se da con cierta frecuencia escribir historias que no conocemos lo suficiente, el guión no es sólo sentarte a escribir, requiere una investigación previa del mundo que queremos retratar y esto a veces falla.

También suelen verse acotaciones técnicas de movimientos de cámara o indicaciones a actores que son innecesarias (esa labor la realizará el director) y que además dificultan la lectura del guión. Un guión debe entrarte como si estuvieses escuchando una novela radiofónica básicamente, que cuando lo acabes, lo hayas visto.

5. Gracias al avance y al abaratamiento de las nuevas tecnologías, grabar un corto está al alcance de cualquiera que tenga un móvil. ¿Crees que se le presta al guion de estas pequeñas piezas amateur suficiente atención? ¿Qué porcentaje le concedes a un guion del éxito de un corto?

Creo que ocurre algo bastante insólito en este sentido. Por ejemplo, he tenido alumnos que no están rodando porque sueñan hacer su corto con una cámara Red One o similar y su historia son dos localizaciones interiores y 5 minutos de metraje. Están muy contaminados del cine que les gusta, a menudo un cine muy difícil de producir en España a lo Reservoir Dogs, Star Wars, superhéroes, etc., incluso alguno me ha comentado hacer cosas en 3D, cuando su guión a lo mejor no era más que el esbozo de una situación, pero carecía de un gran conflicto.

Desde mi perspectiva de “hazlo tú mismo”, intentar hacer ese corto con un equipo perfecto puede ser maravilloso si algún día lo consigues, pero si es tu segundo o tercer corto después de haber salido de una escuela, es muy probable que ni siquiera la construcción del guión sea demasiado buena. Un segundo o tercer corto, yo lo haría aunque fuera con la cámara del móvil, pero lo haría, porque te equivocarás en millones de cosas y la inversión no sería rentable, de hecho hay mil formas de justificar el uso de cámaras de móvil o similar con un poco de creatividad. Ajusta la historia a tus medios, no al revés. ¿Crees que en este caso la historia es tan buena como para esperar años a tener ese equipo para realizarla?

Sin embargo hay gente que no ha hecho nada, me refiero a que no ha estudiado guión ni dirección, y está grabando cosas con los medios más mínimos y acaba sorprendiendo, puede que las historias no estén del todo bien tejidas, pero está haciendo cosas y sobre todo están manejando su creatividad sabiendo con qué cuentan, cosa que no sucede tanto en las escuelas.

Para mí, un realizador con 20 cortos malos, es un director de cine que al 21 seguro nos sorprende y quizás antes, porque a hacer cine se aprende sobre todo haciendo cine y analizando cada error que has cometido para no hacerlo en el siguiente, con lo que ese recorrido es el mejor aprendizaje, eso sí recomiendo saber tejer las historias antes de ponerse a esa tarea, pues la frustración en montaje luego es grande, pero si tengo que elegir, me quedo con el tipo que graba con el móvil todo lo que pasa a su alrededor, al fin y al cabo está observando la vida y ese es el mejor aprendizaje del cineasta.

6. Hagamos un poco de estudio sobre temáticas. ¿Has detectado que haya alguna temática preferida por los cortometrajista noveles? No sé, sobre esquimales caza-orcas o mesas de billar con doble personalidad…

Bueno, es cierto que como he comentado antes, desde las escuelas te encuentras con mucho Tarantiniano, también es bastante habitual el cine de terror, zombies y vampiros, principalmente. Por otro lado también se repiten historias con moralina sobre embarazos no deseados de jóvenes y maltrato a la mujer. Debo decir que aunque los temas pueden ser frecuentes, no es algo que me parezca malo, al contrario, los temas tratados en las historias de ficción versan sobre temas universales y de estos hay muy pocos, la vida, la muerte, el ser humano, el amor, la venganza…

Lo que sí me parece preocupante es la homogeneidad en el punto de vista, habitualmente en cada convocatoria leo historias que son un calco de otras que he leído en el pasado.

“Un mundo apocalíptico en que sólo hay zombies y cuatro humanos que luchan para cargarse a todos los zombies”.

“Una historia de amor de una humana con un vampiro que se enfrentarán al resto de humanos y a los vampiros”.

“Una chica que se queda embarazada y el novio la planta ante la disyuntiva de aborto o no aborto”.

“Una ama de casa que sufre en silencio el maltrato de su marido hasta que acaba muerta”.

El tema puede ser cualquiera, pero sólo nos sorprenderá si el punto de vista de quién está detrás nos presenta algo nuevo y debo decir que esto es un problema de falta de observación del mundo real y un exceso de consumo enlatado de ficción y medios de comunicación que tienden a homogeneizar cada vez más los puntos de vista.

7. En ese caso, sería recomendable buscar historias diferentes, ¿no? O al menos un enfoque novedoso.

A esto me refería en el punto anterior, la historia puede ser Romeo y Julieta, pero ¿qué pasaría si Julieta de repente se hace con 2 kilos de Goma-2 y vuela a los Capuleto y Montesco, mientras Romeo tiene un affair con un tipo para probarse que no es homosexual? Rompe tu historia, sal de los clichés, lee el periódico, busca referencias de la vida real, te sorprenderá.

8. ¿Es una chorrada someter a un corto a un análisis de guion antes de rodarlo?

No sólo no lo es, si no que yo recomiendo hacerlo con cualquier texto. Yo habitualmente analizo cortos de gente con una perspectiva de producción, es decir no solamente la historia sino la forma de producción sabiendo cuáles son sus necesidades, qué busca y cómo llevar a cabo el proyecto, lo que hemos dicho anteriormente, adapta tu historia a tus medios y no al revés. El corto es un escenario para investigar, buscar tu estilo, probar cosas, el balance entre creatividad-riesgo debe estar claramente inclinado a lo primero. Este es el momento de centrarte absolutamente en la concepción de buenas historias y la visión externa de un profesional siempre te va a ser útil. Es cierto que también debes saber qué tienes entre manos, un corto que vas a rodar sin medios y en el que apenas vas a invertir es cierto que conlleva poco riesgo, pero si has trabajado muy bien tu historia y finalmente te queda algo muy bueno, el trabajo será rentable en el circuito de festivales y conseguirás una gran imagen como cineasta.

9. Tú has participado en más de una veintena de cortometrajes desempeñando diversas funciones. Para ti, ¿cuáles son los errores más comunes en los que caen directores/guionistas noveles que quieren rodar sus historias?

En un primer rodaje, o los primeros, hay muchas cosas que no se tienen en cuenta y son muy, muy importantes. Lo primero el equipo, cuida a tu equipo, dale de comer, no tengas a la gente currando 16 horas y menos con tan sólo un bocadillo, porque para el siguiente corto, nadie te ayudará. Trata bien a la gente, dirigir no es mandar, es motivar, hacer partícipe a todo el mundo del trabajo, que se sientan orgullosos de estar en ese proyecto y eso se consigue fomentando el trabajo en equipo, planificando muy bien, cuidando al equipo. Un buen director es ante todo, un buen gestor de tiempo y recursos. Cosas tan esenciales como que no les falte agua, que tengan algo para picar aunque sean patatas fritas, que puedan tomarse un café en un descansito o que no les marees cambiando 100 veces el plano (esto es un claro síntoma de que no has hecho bien tu trabajo de planificación).

Otra cosa que suele ocurrir es que no se ha ensayado lo suficiente con los actores y esto es esencial si quieres que salga un buen trabajo.

A menudo el éxito de los cortos depende del ambiente que en ellos se vive y eso es algo que genera el que está al frente del proyecto. Motivar no es putear a la gente, ni gritarles, ten en cuenta las opiniones del equipo técnico, sobre todo haz participe desde mucho tiempo atrás al equipo del proyecto, que te ayuden a planificar, trabaja con ellos, no que ellos trabajen para ti, sin ellos no tienes más que algo escrito en un papel, ellos hacen posible tu proyecto.

Y sobre todo trabaja antes de rodar en tener una excelente historia, en adaptarte al equipo y a las necesidades que te surgirán en el rodaje, en planificar bien el tiempo. Si no sabes montar antes de empezar, trabaja la historia con el montador antes de ponerte a rodar para que puedas hacer una buena planificación.

10. Dinos tres cosas que deberíamos tratar de tener en cuenta a la hora de rodar un corto. Y tres cosas que debemos evitar por todos los medios.

No te compliques la vida. Adáptate a tus posibilidades, ayúdate de los que te rodean y cuida al equipo.

Evita planos complicados, piensa más en la historia, el mensaje y el punto de vista que quieres transmitir que en rodar un plano cojonudo que te complicará el rodaje en cuanto a tiempo y dinero, a veces es mejor sacrificar esto para conseguir la historia. Evita jornadas de rodaje demasiado largas. A no ser que te sobren pasta y tiempo, entonces, tómate el tiempo que necesites, pero esto no es muy productivo.

11. ¿Cuántas páginas de guion recomiendas grabar en una sesión de rodaje? ¿Hay un límite recomendado o es algo indiferente?

Pese a que en algunos textos te recomiendan grabar ¾ secuencias por jornada, o un número de planos determinado, es algo tan subjetivo y que va a depender de lo que tienes entre manos, que no me atrevería a decir algo estándar. Lo que sí está claro es que cuanto mejor conozca el equipo el proyecto, y mejor se haya hecho todo el trabajo de preproducción (trabajo con los actores, planificación técnica, etc), mejor gestión del tiempo harás. Pero hay que tener en cuenta que no es lo mismo rodar un plano de una mano moviendo una cucharilla en un café, que un plano en el que hay una batalla de 100 caballeros a caballo.

12. Tienes un ambicioso proyecto en mente, Kreative Front. Háblanos de él.

Bueno ya ha salido de mi mente, llevaba años dándole vueltas porque una de las cosas que más me gusta es dar clase, compartir y aprender. Kreative Front es una escuela audiovisual on-line en la que pretendemos hacer llegar a la gente, una formación adaptada a sus necesidades de tiempo, tanto a nivel de iniciación como en cuanto a la especialización en diferentes áreas. Nos enfocamos a un modelo de producción independiente. Nuestra filosofía es clara, con talento y una cámara, puedes contar tu historia. Tratamos de utilizar nuestra experiencia para facilitar a la gente lo más posible su trabajo y lo pueda enfocar desde el principio en la dirección que quiere. A menudo me he cruzado con gente que desconocía las profesiones que intervienen en una peli y han empezado haciendo algo que después no era lo que querían. Por ejemplo, nadie quiere hacer producción, tiene muy mala prensa, pero sin producción no hay películas, he conocido a gente que se ha gastado un dineral en un máster de guión y después se ha dado cuenta de que lo que le gusta es realizar. En primer lugar debes conocer el mercado, qué se cuece, elegir bien tu disciplina, cómo funciona ese mundo, cómo entrar, qué cosas puedes hacer para darte a conocer, lo mismo en otros campos. Nos enfocamos para trabajar junto a la gente, ofrecemos nuestra asesoría una vez acaben sus proyectos, para mover sus trabajos o llevarlos a cabo y pretendemos ser un centro en el que se produzcan proyectos con el low cost grabado en la frente, potenciando la creatividad y la originalidad.

Helos aquí, dispuestos a conquistar el mundo.

Helos aquí, dispuestos a conquistar el mundo.

13. Tengo una idea buenísima para un corto. Un trabajador se queda en el paro por culpa de la crisis, con su madrecita en el hospital a punto de morirse, y con su novia enfadada con él porque en realidad es gay y no ha salido del armario. Entonces se entera que lo de su madre es hereditario y que le queda poco de vida. Y todo esto contado en un monólogo interior mirando al estanque de los patos como metáfora de la vida, para reflexionar sobre el estado gaseoso de Neptuno. ¿Tú lo ves o no lo ves?

En principio el conflicto está y es claramente generador de empatía, tengo problemas mientras mi vida pasa ante mis ojos, y yo me estoy cuestionando algo superfluo cuando el espectador va a saber que tengo graves problemas. Te pregunto ¿cómo se resuelve? ¿A dónde llega el protagonista? ¿Qué vamos a ver en la pantalla? ¿Un estanque y una voz en off o hay flashbacks a la madre, la novia, al tipo dentro del armario? ¿Qué hacen los patos?, ¿cúal es el tono? Yo con esto imagino algo cómico, pero como decían en Melinda y Melinda, todo depende del punto de vista del autor. El conflicto me gusta, lo veo, el escenario, no tanto si es fijo y estático, a no ser que los patos estén haciendo algo sorprendente… (pero esto no quiere decir nada, sólo que necesito más información). Eso sí, si lo vas a producir no inviertas un duro, hazlo para divertirte y que algún amigo animador ponga a los patos haciendo la danza de “El lago de los cisnes” mientras salpican al protagonista mirando al estanque y un indigente le echa miguitas de pan.

Yo había pensado más en crear los patos en 3D (estos animales tienen muchas exigencias en rodaje). Pues esto es todo, muchísimas gracias por tu colaboración. Sin duda, todo lo que has dicho es algo que deberíamos tener todos grabados a fuego en la mollera. Mucha suerte con tu plataforma on-line.

Y si tú, lector, quieres saber más sobre ella y su proyecto, aquí te dejo unos cuantos enlaces interesantes:

Kreative Front

Blog de Kreative Front

The Smoke Seller Front

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Reflexiones tras la “IX Jornada del Guionista Frente al Mercado Audiovisual” (III)

30 abr

Como siempre pasa tarde o temprano con todas las cosas, llegan a su fin. Y yo hoy, con este nuevo post, pretendo ponerle cierre a mis “Reflexiones”  (aunque creo que más de uno pensará que ya iba tocando…). Así que sin más preámbulos, allá vamos. Lo último de las “IX Jornadas del Guionista Frente al Mercado Audiovisual”, aunque en absoluto lo peor.

De Cero a Cien

Con este título se abarcaba una ponencia formada por tres integrantes que nos narraron cómo consiguieron ellos meter la cabeza en nuestra pequeña familia del audiovisual, aclarando de antemano que ninguno contaba con la facilitadora etiqueta de “soy primo de…”. Todos hijos de vecino que lucharon por su sueño y les salió bien la jugada. Como siempre digo, con esfuerzo. Os dejo en lo que sigue, por economía, los dos testimonios principales:

Sergio Barrejón

Sergio Barrejón

Sergio Barrejón

El primero fue Sergio Barrejón. Entre sus créditos recientes más destacados está el escribir para “Amar en tiempos revueltos” (TVE), o colaborar en la redacción del guion “El otro lado de la cama” (Emilio Martínez-Lázaro, 2002), entre otras muchas cosas, como su dedicación al mundo del corto.

Nos contó que él empezó estudiando en la pública de Madrid Comunicación Audiovisual, en un momento en que “podías ver a Amenábar por los pasillos y acercarte sin problemas”. Como anécdota interesante nos contó algo que, muy tristemente, sigue ocurriendo de igual modo hoy en día, y es que sus compañeros no entendieran “por qué alguien escribía guiones sin esperar a terminar la carrera”. Por alguna razón, muchos estudiantes de Comunicación Audiovisual sufren un trágico inmovilismo durante la carrera, creyendo que esperar hasta terminarla para hacer algo es lo más acertado. ¡Error!

En definitiva, lo que Sergio nos recomendó es algo que en el fondo todos sabemos: ¡hazte ver! Él apostó por escribir y rodar sus propios cortometrajes para así tener una cartera de trabajos que poder enseñar a los demás, mover por concursos y festivales, y ¡conocer a más gente! No consiguió el éxito de inmediato, pero su dedicación y esfuerzo le han hecho consagrarse hoy en día como un guionista profesional en España y conocer a Nacho Vigalondo. Eso no quiere decir que, tú guionista, tengas que rodar tu propio guion si el oficio de director no te interesa lo más mínimo, pero sería bueno que consiguieras que otro rodara ese guioncito que has escrito.

Por otro lado, y esto seguro que interesa a más de uno, Sergio produce guiones de cortometraje de bajo presupuesto (no más de 1.000 €) de guionistas-directores noveles. Proyectos de calidad que luego tratará de mover por concursos y festivales buscando notoriedad y, la lógica, recuperación de la inversión. Contacta con él en su web si tienes ese guion fantástico.

Aquí un fantástico ejemplo de un mini-documental del director Peris Romano producido por Sergio:

Como último consejo nos dijo que si llevamos al Jefe de Ficción de una cadena de televisión un proyecto interesante puede que te reciba si vas respaldado de una gran productora.

Cristobal Garrido

Cristobal Garrido

Cristobal Garrido

Los seguidores de este blog ya sabéis quién es este hombre, y si no, aquí podréis ver la entrevista que tuvimos la suerte de hacerle.

Cristobal no apostó por el mundo del cortometraje, sino por el del, por aquel entonces sin explorar, universo de la webserie. Concretamente por “Con pelos en la lengua“, serie por Internet que tiene el privilegio de ser de la más vista en España y buena parte de la América Hispánica. Él nos dijo que escribir y rodar una webserie no da dinero, pero si lo haces bien, puedes atraer el interés de alguna cadena de televisión, como ha sido el caso de series como “Que vida más triste” o “Malviviendo“.

Entre otros, estos son los consejos que nos dio Cristobal a la hora de escribir una webserie:

  1. No hacer TV. Hacer otra cosa distinta. Para ver tele ya está la tele. Internet te ofrece muchas otras posibilidades, aprovéchalas.
  2. Capítulos cortos, de cinco minutos. Mucha gente ve webseries mientras espera en el metro, autobús, en la consulta del médico… No pretenderás que vean quince minutazos de tu ficción de bajo presupuesto. No way…
  3. El género que más funciona es la comedia.
  4. Tener en cuenta que la “experiencia” de ver una webserie en el ordenador no es la misma que la de verla en el móvil.
  5. Grabar toda la temporada del tirón. Por una razón: podrás engañar al equipo de rodaje para que te acompañe durante cuatro o cinco días, pero ni en broma para que ruede contigo todos los fines de semana durante meses.
  6. Equipo reducido de rodaje. Olvídate de la caravana para los actores. No hay dinero para eso.
  7. Rodar a partir de las 15:00 h. ¿Por qué? Porque así no tendrás que dar de almorzar al equipo.
  8. Cuando tengáis el producto, colgarlo en todas las plataformas habidas y por haber. No seáis pijos y penséis que colgarlo solo en Vimeo te dará un aire cool. Lo único que se consigue con eso es reducir drásticamente ventanas de visionado. ¿Y nadie quiero eso, verdad?
  9. Hazte promo en todas las redes sociales.
  10. Sube los capítulos bien los miércoles o los jueves, que es cuando más tráfico hay en Internet. Y sí, la gente cuando ve más webseries es en horario laboral.

“El Cosmonauta” de Nico Alcalá

Nico Alcalá

Nico Alcalá

Me he dejado para el final lo que sin lugar a dudas me dejó más impresionado. Se trata del proyecto “El Cosmonauta” y, sinceramente, no sé por dónde empezar esta última parte para poder transmitiros la grandeza de esta idea.

Resulta que se planta ante nosotros un chico de veinticuatro años llamado Nico(lás) Alcalá. Sencillo, humilde en apariencia y humilde en su forma. Nada hay en él que te prevenga de su enorme talla como creativo y visionario. Él empieza a estudiar Comunicación Audiovisual en Madrid, pero se aburre y abandona la carrera a mitad de camino. No le interesa lo más mínimo lo que puedan enseñarle los dinosaurios de sus profesores. Pero Nico quiere hacer una película. La idea la tiene, pero le falta el dinero. Y piensa lo siguiente: “En Internet hay más de 2.000 millones de usuarios. Si cada usuario financiara mi idea con 1 € yo tendría más de 2.000 millones de euros para hacer mi película. ¡Vamos a pedirles dinero!”. ¿Y sabéis qué? Lo consiguió. Obviamente, no tanto dinero, pero sí el suficiente como para hacer realidad su película. Se había convertido en el primer español en hacer algo parecido. ¿Sabéis cómo se llama esa  una nueva forma de financiación? Crowdfunding.

Crowdfunding es un término al que tenéis que prestar mucha atención, puesto que va a dar mucho que hablar en tiempos venideros. Básicamente se trata de que una “masa de gente desconocida” se convierte en mecenas o productores de tu obra, a cambio de chapas, pines, camisetas… y que su nombre aparezca en los títulos de crédito. Y aunque te parezca mentira, sí, hay gente que invierte en cosas como estas.

Nico no vendió un proyecto. Como él dijo: “Yo le di a la gente la oportunidad de formar parte de algo, de vivir una experiencia que trascendiera el mero hecho de ver una película”. Y lo consiguió.

El Cosmonauta

Imagen de "El Cosmonauta".

¿Cómo lo hizo? Colgó toda la información de lo que quería hacer en la Red, le puso un envoltorio bonito, le dio toda la difusión que pudo en todas las plataformas conocidas… hasta que el blog más leído en español se hace eco del proyecto. El resto es historia (está todo en la web del proyecto). Dentro de unos meses se estrenará “El Cosmonauta”. Así de ¿fácil? Y a Nico las estadísticas no le fallan, si más de 4.000 personas se han convertido en productores de su película financiando parte de ella, y una película española tiene de media 1.000 espectadores en su vida en salas; él ya tiene asegurado que al menos van a ir al cine cuatro veces más espectadores de la media; y si presuponemos que cada persona lleva al menos a un acompañante… ¿Te salen las cuentas a ti también o no?

Locura o determinación, “El Cosmonauta” se es una realidad hoy. Nico y su idea han sido (y siguen siendo) objeto de tesis doctorales en todo el mundo, su hazaña se enseña en aulas universitarias, él ha dado conferencias a sus exprofesores y excompañeros, él ha cambiado la forma de entender la financiación del mundo audiovisual, él… es un visionario.

¿Quieres ver el tráiler? Adelante:

Y con estos largos posts espero que haya conseguido transmitirte una idea clara: se puede. Se puede entrar en este mundo. La gente lo hace, ¿por qué tú no? Las formas son muchas y muy variadas. Usa las de otros, o inventate tú la tuya propia. Sigue peleando. Sigue soñando. No te rindas. Insiste, pega a las puertas, llama por teléfono, usa Internet, usa a tu familia, a tus amigos e incluso a desconocidos. Pero persigue tu sueño sin descanso. Y cuando sientas que ya no te queda nada, recuerda que todavía tienes lo más importante: las ganas.

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Reflexiones tras la “IX Jornada del Guionista Frente al Mercado Audiovisual” (II)

24 abr

Las jornadas dieron mucho de sí. Por ahora solo hemos desvelado una mínima parte de lo que allí se dijo. Intentaré ahora, todo lo bien que pueda, seguir descubriendo algo más de las utilísimas informaciones y consejos que nos regalaron algunos de los mejores profesionales del sector audiovisual español:

Peter Andermatt

Peter Andermatt

Peter Andermatt

Si tuviera que ponerme a describir con precisión el impresionante currículo de este joven suizo, tendría que dedicarle una entrada para él solo. Para ahorrar, lo definiré tal y como él se presenta (y el orden no es casual): “guionista, analista de guiones y consultor audiovisual”.

Trabajar durante años como lector y analista de guiones le había dado una profunda comprensión de qué es lo que funciona y qué no en el arte de escribir una película, pero no contento con eso, decidió desde la compañía de consultoría en la que trabaja (Media Research Consultancy), hacer un estudio de géneros y temática que funcionan tradicionalmente en nuestras salas, obteniendo que, lo que funciona en España en cuanto a géneros es, y vuelvo a recalcar la importancia del orden, la comedia, el drama, el thriller y el suspense. Fuera de estos géneros, la repercusión en la taquilla de películas que exploran otros ámbitos es insignificante.

Por lo general, la temática a la que se adscriben las películas realizadas en nuestro país, suele ser crimen, amor, naturaleza humana (esas soporíferas películas filosófico-intelectualoides que tratan de explicar el porqué, cómo, cuándo y dónde de los sentimientos) y familia. Y si cruzamos estos datos con los expuestos anteriormente, se descubre que en España lo que más funciona, lo que da pasta gansa de verdad a los productores, son las películas de crímenes y películas enmarcadas dentro del los binomios “comedia/amor” y “comedia/crimen”. Así que ya sabes, puestos a empezar a escribir un guion, elegir una de estas opciones no sería algo descabellado.

Guionista inglés hablando con guionista español.

Un guionista francés le dice a uno español: -Cojonudas vuestras pelis, eh. ¡Qué suerte tiene vuestra cinematografía!

También nos habló de nuestra capacidad exportadora de material audiovisual, y nos dijo que lo que más exportamos son películas de género drama, comedia y los documentales. Del mismo modo, el cine español funciona al parecer a las mil maravillas en México, Francia e Italia. De hecho, las coproducciones con estos países suelen ser frecuentes, y serían buenos candidatos también a la hora de buscar financiación para levantar un proyecto cinematográfico.

Como analista internacional de guiones y consultor audiovisual, Peter conoce de primera mano cuánto se paga por un guion prácticamente en toda Europa, y nos dijo con pesar que en España es donde menos emolumentos recibe un guionista por su trabajo: mientras que el precio medio español por guion es de 30.000 €, estos son los precios ¡mínimos! que se mueven por el mismo trabajo fuera de nuestras fronteras; en Alemania se pagan unos 50.000 €, en Francia 70.000 €, y en Gran Bretaña es de 80.000 €. Mira por donde, los guionistas también podríamos soñar con una Alemania dorada.

Nos recomendó dos portales de Internet con información útil para el guionista:

www.cineytele.com

www.porlared.com

Iván Escobar

Iván Escobar

Iván Escobar

A lo mejor, así a bote pronto, el nombre no te suena de mucho, pero si te digo que es la mente ideadora series como “Los hombres de Paco” o “El Barco” ya la cosa cambia, ¿no? Y si te digo que actualmente es uno de los guionistas televisivos más influyentes del país, más todavía ¿verdad? Iván nos dio una radiografía clara, concisa, sin tapujos… de la ficción para la pequeña pantalla patria, desmontando mitos y acallando con argumentos sólidos esas críticas que preguntan insistentemente “por qué en España no se hacen buenas series de televisión”.

Lo primero que nos dijo, y esto es especialmente interesante si estás pensado en crear ficción televisiva, que las series con estructura de multitrama, las comedias blancas, las tramas aspiracionales (tramas de personajes con problemas tan grandes que los problemas son más importantes que los propios personajes) y autoconclusivas están en receso. Actualmente se busca experimentar con otros elementos que insuflen aire fresco a la forma casi canónica de escribir televisión de las últimas décadas.

Family Guy

Esto de la familia unida viendo la tele es solo cosa de la tele.

Y concretamente, hablando del caso español, no dijo que al ser todas nuestras televisiones generalistas los proyectos que van a salir a la luz han de ser también generalistas. Esto quiere decir que nos olvidemos de series dirigidas a sectores muy concretos de la población, puesto que lo que se va a tratar de conseguir es llegar al máximo de audiencia posible. Por otro lado, la gente que más ve la televisión son jóvenes menores de dieciséis años y mayores de cuarenta y cinco años, existiendo toda una “generación intermedia perdida” que no consume ficción por televisión, sino que prefiere verla en el momento que ellos prefieran por Internet. Esto puso de relieve la enorme complejidad de tratar de unificar en un mismo producto algo que interese por igual a los jóvenes y a los “adultos mayores”. Existiendo además la previsión de que paulatinamente el abismo se vaya abriendo más y más entre los televidentes, pues cada día con más frecuencia, las personas acceden y aprenden a usar el ordenador a más temprana edad.

Asímismo, la televisión se ve mucho más en los pueblos que en las ciudades, y el nivel predominante de la gente que se para frente a la “caja tonta” es medio-bajo, junto con un enorme público inmigrante que tiene más dificultades de acceder a recursos como Internet o un ordenador personal en casa.

Viendo la tele

"Después de un día de duro curro, nada como un poquito de Redes para desconectar".

Iván también rebatió inteligentemente la premisa esa de que “la gente ve basura porque es lo que se le da”, porque con datos y estadísticas en la mano nos habló de casos paradigmáticos españoles de series de mucho éxito como “Perdidos” o “Los Soprano” que fueron emitidas en La 2 y tuvieron un share paupérrimo, por lo que tuvieron que retirarlas de antena. La gente ve lo que quiere ver, y te lo dice cada vez que enciende el televisor.

Y en un ámbito más pragmático, nos habló de las dos formas predominantes de acceder como guionista al mundo de la televisión: a) hacer un máster con prácticas en empresa y ser lo suficientemente bueno como para que te quieran contratar, o b) conseguir pruebas de guion por parte de los coordinadores de proyectos de las productoras. Aunque también nos dijo que sin duda, cuando tiene que montar un proyecto nuevo, se echa primeramente mano de guionistas que se conocen y que se sabe que “te lo pasas bien trabajando con ellos”. Esto significa que ya puedes ser una auténtica eminencia escaletando, dialogando, construyendo personajes o describiendo acciones maravillosas, que si eres una persona rancia en el trato y problemática, te darán con la puerta en las narices. “Escribir para televisión supone pasar más tiempo con tus compañeros que con tu familia, así que más vale que te caigan bien”.

Continuará.

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Reflexiones tras la “IX Jornada del Guionista Frente al Mercado Audiovisual” (I)

17 abr
Grupo

Estas jornadas te ayudan a contactar con otra gente del medio.

El pasado fin de semana tuve la gran idea de asistir en Madrid a las jornadas que lleva por título este nuevo post, organizadas principalmente por Valentín Fernández-Tubau -un incombustible maestro, teórico y profesional del guion-, y he de decir que es de lo mejor que se me ha ocurrido hacer en mucho tiempo.

No es que yo sea nuevo en estos fregados, pero de vez en cuando se nos olvida cuán refrescante es estar durante más de veinte horas oyendo, respirando y sintiendo todo lo que tiene que ver con el guion de ficción. Yo que soy de Málaga, añadí a las horas “lectivas” de las jornadas doce horas de interminable autobús, aunque para mi salvación descubrí los beneficios y bondades del cojín de cuello inflable, el cual preveo que se convertirá en mi inseparable compañero de viaje.

En un ambiente de lo más acogedor e íntimo, nos reunimos poco más de una treintena de enamorados del guion de todas las condiciones, categorías y provincias, dispuestos a oír a algunos de los profesionales en activos más destacados del panorama español actual, y estas son telegráficamente las impresiones que obtuve de cada una de ellos. Las comparto aquí con vosotros con la esperanza de que os sirvan de ayuda igual que a mí:

Valentín Fernández-Tubau

Valentín Fernández-Tubau

Valentín Fernández-Tubau

Él, como cerebro pensante de la jornada, se encargó de abrirla y clausurarla, así como de presentar brevemente a cada uno de los invitados. Y aunque Valentín no quiso ocupar el foco de atención e hizo intervenciones más cortas, cada vez que intervino nos recordó lo importante que era que el guionista valore su trabajo, y que por tanto le ponga precio. No necesariamente monetario, pero un precio. Con ejemplos sacados de su propia experiencia, nos ilustró con los tira-y-afloja que tuvo con productores que se creían que los guiones salen por ciencia infusa y que no “cuestan nada”. Si te encuentras con uno de estos jetas, mejor dejar el guion en el cajón guardado, porque lo más seguro es que acaben timándote o “quemándote” el guion en el mercado (quemar un guion es una expresión que significa pasear una obra de productora en productora en un intento de buscar financiación, pero sin las energías y ganas necesarias como para levantar el proyecto, lo que hace que al final todos conozcan del mismo pero ninguno quiera invertir; para cuando el libreto vuelve a manos de su autor, ya es un niño muerto).

También nos habló de la importancia del “pitching” que hagamos de nuestra obra, pues gracias a él podríamos encontrar a un productor que quiera invertir en ella, diferenciando básicamente entre el “pitching de cóctel” (aquel que se hace en menos de un minuto cuando te presentan a un productor en una fiesta o por la calle), y el “pitching de despacho” (que es el que hacemos una vez que el productor quiere saber más sobre nuestro guion, y por tanto, más largo).

Hablar con este hombre siempre es un placer, pues es alguien que se muestra profundamente humano y cercano, y desde aquí quiero agradecerle todo su impagable labor para con el guionista.

Ahora, afortunadamente para todos nosotros, vuelve a tomar las riendas del mayor portal dedicado al guion del mundo hispanohablante, y que es obligatorio conocer y visitar muy amenudo: abcguionistas.

Tomás Rosón

Tomás Rosón

Tomás Rosón

Es el abogado rockero de los guionistas. Un perro viejo respecto a las triquiñuelas y argucias legales contenidas en los contratos que algunos productores viles pretenden que firmen los autores, para quedarse con todo sin darles nada a cambio. En el dibujo del marco legal que engloba el mundo del guion, nos abrió los ojos ante un hecho fundamental: “Nunca firméis ningún contrato sin que lo revise previamente un abogado especialista en temas de derechos de autor”.

Tomás nos puso ejemplos de directores/guionistas de gran renombre que han sido timados por productores desalmados, incluso teniendo ellos la oportuna asesoría legal. Esto nos lleva a que sin duda todos estamos a merced de esas mentes que buscan el beneficio propio con tácticas poco honorables, pero lo que al menos debemos procurar es ponérselo lo más difícil posible.

Un valioso consejo fue: “Estudia en profundidad el productor con el que estás a punto de firmar. Vete al Registro Mercantil e investiga sus cuentas, sus movimientos… Está todo ahí y es gratis. Si no haces esto, luego no valen lamentaciones”.

Tomás Rosón trabaja para el Sindicato de Guionistas ALMA. Si eres afiliado podrás acceder gratuitamente a sus servicios, y si no, tendrás que pagarlos; pero más vale pagar un poco y estar tranquilo, que no pagar nada y perderlo todo.

Continuará.

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Taller de Guion: De la idea al high concept

10 abr
De la idea al high concept

Cartel

Más información aquí.

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Área de motivación: El placer de escribir basura (II)

30 mar
¿Y tú te haces llamar escritor?

¿Y tú te haces llamar escritor?

En nuestro último post hablamos de cómo, casi sin darnos cuenta,  podemos malograr nosotros solitos una idea que tenemos por culpa de un irrefrenable deseo de perfección, y empujarnos al abismo del bloqueo literario, un lugar brumoso y desolador donde el escritor puede acabar perdido durante bastante tiempo. Altas expectativas ante nuestras ideas y ante las habilidades y aptitudes propias nos generan sobrecogimiento, estrés y un fuerte sentimiento de ser constantemente observados por un juez etéreo y muy crítico, escrutador de cada fibra de nuestro ser y cada palabra de nuestro trabajo, en busca de fallos y flaquezas que nos hagan sentir vulnerables. Ese juez somos nosotros mismos, y no podemos huir de él. Solo hay una manera de empañar esa lupa magnificadora que cierne sobre nuestras cabezas: no esperar absolutamente nada de nuestro trabajo más que terminarlo.

Conciénciate para escribir un buen montón de basura. Un truño. Un mojón bien gordo. Hordas de palabras de porquería. Algo que haga llorar a niños y a adultos. Desecho común. Algo sin estilo ni forma ni arte. Un apestoso cuesco literario. Una olvidable paja mental… ¡Y que sean esas todas tus expectativas! Búscalo con todas tus fuerzas. ¡Aspira a un adefesio escrito, y que nadie trata de convencerte de lo contrario! Es justo eso lo que necesitas escribir, la peor mezcla sin sentido de palabras juntas desde que se inventó el Scrabble. Por no hablar de la ortografía… Ese es un concepto que debes olvidar. Al principio, cuando se empieza a crear, “haber” se escribe sin hache, y eso lo saben hasta los indios.

Ahora piensa, con tan baja pretensión, ¿qué carajos va a criticar tu juez interior? ¿No es eso acaso liberador? A partir de ese punto, tienes manga ancha para hacer cualquier cosa. No hay límite para el despropósito. Ya puedes empezar a escribir tu idea. Escríbela. Que no te dé corte. Hazlo además rápidamente. Esto es una carrera y no tienes tiempo para mirar atrás.

    – ¿Y qué hay de la estructura? -gritas tremebundo levantando el manual de escritura.

    – Olvídala.

    – ¿Y los personajes? ¡Tengo que conocer a los personajes! -dando un puñetazo en el escritorio.

    – No te preocupes, ya los conocerás. Además, seguramente ya tengas una mínima idea de ellos.

    – Pe-pero ¿el conflicto sí? ¿Eso sí hay que-que plantearlo, no? -suplicas de rodillas.

    – Se planteará solo.

Por suerte lo de "escribir basura" no es tan literal.

Por suerte lo de "escribir basura" no es tan literal.

No prepares nada. Limítate a escribir tu idea, saca eso que llevas dentro y ponlo en un papel. Da igual si ocupa cincuenta libretas, cuatro páginas o cinco líneas, la cuestión es que lo escribas, y de la forma más horripilante soñada. Al principio del proceso creativo no se corrige nada, no se revisa, no se cuida la ortografía, no se pretende ser original, no se buscan situaciones únicas, no se eliminan palabras ni se borran ideas. Todo cabe, todo puede ser; por muy disparatado que parezca. ¿Te acuerdas de esa frase del parchís de “ficha movida, ficha perdida”? Pues algo parecido pasa cuando empiezas a escribir tu idea: palabra tecleada, palabra fijada.

Sé creativo, sé irreverente, sé acrítico, sé inconexo… ¡es tu momento! Siéntate y trata de escribirlo todo de un tirón (o en pocos días a lo sumo). Ponte la música que más te guste, quítate el reloj de la muñeca y a teclear como un loco hasta que pongas el punto final allá donde te parezca. Cuando hayas terminado de sacar de tu cabeza esa idea, imprime inmediatamente el documento y sonríe, porque ¡ya lo tienes! La mayor cantidad de basura jamás imaginada, pero eso ya es algo.

Luego olvídate por una semana de ella. Cuando la retomes, estarás preparado para empezar el trabajo de verdad: la reescritura. La escritura está sobrevalorada. Escribir es fácil, reescribir es lo difícil. Pero una cosa es cierta, la única manera de poder reescribir es habiendo escrito algo antes. El primer borrador es donde más libre eres. Después colocas estructuras, conflictos, personajes que cumplan objetivos literarios,  cuidas la ortografía, tramas y subtramas, textos y subtextos… cosa que te llevará meses y meses de trabajo. Y posiblemente, una vez estés a mitad de camino de tu historia, añores esos días en los que te limitabas a escribir sin preocuparte de nada; esos días cuando únicamente te deleitabas con el placer de escribir basura.

Explora toda las posibilidades con libertad.

Explora toda las posibilidades con libertad.

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